lunes, 7 de noviembre de 2016

LA PENINSULA DE YUCATAN ES MAYA, EL FUTURO PERTENECE AL PUEBLO MAYA





por Carlos  Chablé Mendoza

 Al recordar el aniversario número 142 del nacimiento de Felipe Carrillo Puerto es oportuno destacar la vigencia de su pensamiento así como sus obras y acciones que dejaron huella en la Península de Yucatán. Como  se recordará, el impulsor del socialismo del sureste nació el 8 de noviembre de 1874 en Motul, Yucatán.

Siempre es importante recordar el ejemplo del líder de los mayas peninsulares. Su vocación de servicio y el entender la actividad política como un servicio al pueblo fue  la característica de su persona. Fue un experimentado trabajador, campesino, comerciante, obrero e intelectual. Humilde en su trato con la gente, excelente orador en lengua maya.  Supo comprender, apreciar e inspirar sus acciones justicieras a partir de la grandeza de la cultura maya. Por eso, en los años 20 se hablaba del socialismo, como una ideología sustentada en la cultura del pueblo maya que tenía como meta poner fin a la esclavitud, al racismo y la discriminación, devolver a los mayas sus tierras, instruirlos en nuevas tecnologías, ofrecerle lo más avanzado en la educación científica y empoderarlo como un pueblo en ejercicio de su libre determinación.

El hecho de que en 1934 decidieran imponer su nombre a nuestro municipio y ciudad no solo se honró su memoria dieron también, y sin pensarlo, continuidad a sus ideas. Mucho aprendió Felipe del levantamiento Maya iniciado en 1847, hasta ahora llamado “guerra de castas”, comprendió por ejemplo que en ese levantamiento contra los explotadores blancos nunca se llegó a un pacto de armisticio y reconciliación, que la lucha por la liberación social, económica y política debía continuar y el la continuó de manera consecuente y comprometida sin importarle poner en riesgo su vida.

Su gobierno popular en Yucatán duró apenas dos años (1922-1924) En ese breve lapso hizo obras pioneras como carreteras a diferentes pueblos, a las zonas arqueológicas, creó  la Universidad del Sureste, la Academia de la Lengua Maya, el primer museo arqueológico, combatió el alcoholismo, promovió la equidad de género, devolvió sus tierras a los mayas, impulsó la creación de cooperativas y muchas más fueron las acciones en su gobierno popular resultado de un largo proceso organizativo.

Así debe recordarse que años antes entre 1906, cuando fundó el periódico de combate “El Heraldo”,  y 1921, cuando organizó el II Congreso Obrero de Motul, trabajó muy duro junto con un gran equipo de líderes obreros y campesinos, de propagandistas, organizadores e intelectuales. Por eso Felipe es ejemplo de líder nato, de aquel que sabe que para llevar adelante un proceso social liberador y que para construir un gobierno popular no se puede actuar solo sino que se requiere del esfuerzo compartido y de compartir liderazgos. Estas características son las que hacen diferente a Felipe Carrillo Puerto de los “líderes” políticos de hoy.

En el marco de esta conmemoración de su natalicio es conveniente que los servidores públicos revisen sus actitudes y sus metas poniéndolas frente a la luz de las aspiraciones de la gente humilde, de aquellos trabajadores que aún están a la espera de tiempos mejores para sus familias. Si no les conmueve la difícil situación económica y social en la que viven las comunidades indígenas será entonces que la soberbia y los intereses sectarios marcan su camino y ese no es el rumbo que quiere el pueblo.

“Yucatán es maya, el futuro pertenece a los mayas”, escribió Felipe en el texto titulado El nuevo Yucatán poco antes de su asesinato. 

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