miércoles, 31 de marzo de 2010

EL GENERAL FRANCISCO MAY PECH



Por Carlos Chablé Mendoza

A propósito del aniversario número 41 de la muerte del general Francisco May Pech vale la pena recordar que siendo muy joven y con el grado de sargento encabezó a los mayas en las batallas de Sahcabah y Pimienta. A los 18 años fue ascendido a general y encabezó la batalla de Okop contra las tropas federales. Al finalizar la guerra se refugió en la selva para luego regresar a Santa Cruz y hacerse jefe supremo de los mayas encabezando el repoblamiento en 1915. Nació probablemente en Sahcabah, cerca de Cuxbil en 1884 y murió en Carrillo Puerto el 31 de marzo de 1969. Las escuelas de las comunidades de Chun on y de Ignacio Manuel Altamirano así como una colonia de esta ciudad llevan su nombre.

Entre otras batallas libradas por el general May en su juventud destacan la de Okop que se dio antes de la entrada del gral. Ignacio Bravo a Santa Cruz X Baalam Naj, hoy Carrillo Puerto. En su libro “Los rebeldes de Chan Santa Cruz” Jorge González Duran hace una breve crónica de las batallas. El sabotaje con dinamita del ferrocarril militar que unía Santa Cruz con el Puerto Vigía Chico que realizó junto con Sostenes Mendoza en el año de 1914 es otro hecho importante que se menciona en el mismo libro.

En junio de 1915, luego de que los habitantes no mayas desocuparan Santa Cruz por órdenes del general revolucionario Salvador Alvarado, se devolvió a los mayas su antigua ciudad y hasta finales de ese año algunos líderes mayas decidieron poblarla nuevamente. Entre ellos estaban don Francisco May Pech, Encarnación Varela, Pedro Canul, José María Yam, Loreto Chan, Ceferino Cauich y sus respectivas familias. A partir de entonces los mayas recuperaron brevemente su espacio de autonomía bajo el liderazgo del general May, el control que éste ejercía era férreo y pese a la disidencia de los mayas conocidos como "los separados" pudo establecer nuevas bases para su relación con el gobierno revolucionario.

Luego de casi tres lustros para el poder central la autonomía maya resultaba incomoda y era obstáculo para la integración el país. Así, tras una serie de confrontaciones, en 1929 el gobernador del Territorio de Quintana Roo, general José Siurob Ramírez y el general Francisco May Pech firmaron un histórico acuerdo en el que se estableció la disposición del gobierno federal para otorgar a los mayas concesiones para la explotación forestal así como la libertad para vender sus productos. A cambio, los mayas respetarían las concesiones otorgadas por el gobierno a otras personas. Fue aceptada la apertura de escuelas en sus comunidades y la supresión de la pena de azotes con la que el gobierno indígena castigaba a los infractores. Se asentó también en el acta que los mayas podrían seguir usando sus tierras en forma común.

Por último, se aceptó que el gobernador nombrara un delegado para Santa Cruz de Bravo pero que en la función de gobernar sería ayudado por un consejo formado por cinco mayas nombrados por estos mismos. La firma de este acuerdo fue considerada como la verdadera conclusión de la Guerra de Castas y la caída definitiva del poder maya representado por el general Francisco May pero otros creemos que se trató de una transición de los mayas a otro tipo de resistencia que le ha permitido mantenerse como pueblo diferente en este México pluriétnico y multicultural.

domingo, 28 de marzo de 2010

El consumismo agobia las mentes y los bolsillos de la etnia maya



Por Mario Hernández *

—La pobreza en las comunidades y colonias de Felipe Carrillo Puerto se ha impuesto. Con el consumismo, le han creado a la gente necesidades de productos y servicios que no tenían

—denuncia el cronista de ese municipio, Carlos Francisco Chablé Mendoza.

En ese sentido, a los ojos de los demás, hay carencias.

—Nuestros abuelos vivían con lo indispensable; no había afán de tener más que lo básico para vivir, y se le agradecía al Ajaw—creador—por la vida y lo que la naturaleza y las milpas daban.

La miseria viene aparejada con el desarrollo del capitalismo.

—Aquí, pese a la resistencia que se prolongó hasta los años treinta, no se evitó el avance de este sistema inhumano.

La guerra de castas fue esencialmente anticapitalista.

—Era contra el despojo de la tierra que daba de comer, de la selva que nos daba para vivir; del territorio en el que se desarrollaba la cultura ancestral. Despojados de la madre tierra, comenzó la escasez.

En su currículum, el entrevistado aparece como conferencista sobre movimiento indígena y cultura maya en el Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, España en 1993.

Asimismo, es miembro del Consejo Consultivo del Corredor Biológico Mesoamericano-México y de la Red Internacional para la Diversidad Cultural.

El también productor y conductor del programa radiofónico “El vuelo del colibrí” mantiene el tono de sus respuestas.

—El programa de etnodesarrollo, impuesto hace algunos lustros, sólo sirvió para dividir a los mayas; en particular, de lo que quedaba de la organización tradicional de los centros ceremoniales.

Fue un instrumento de contrainsurgencia, ya que neutralizó a los dignatarios que comenzaban a sacudirse el control oficial, ejercido sobre ellos. En tanto, la campaña de los 500 años los animó a recuperar autoridad, viendo que las etnias están en todo el mundo.

—Esto llamó la atención gubernamental y, como no faltan mercenarios tsules y alguno que otro hermano que se deje engañar, armaron su programita, dejando a un lado el desarrollo integral del pueblo masewal, que habíamos hecho en 1992 a instancias estatales y federales.

Retomaron algunas cosas de su propuesta y armaron un plan a la medida de la ambición de control político.

—Si bien los dignatarios siguen vigentes y hay ancianos que cumplen el papel de guardianes de nuestra cultura, también existen algunos que aceptan las condiciones que les imponen.

Entonces salen a relucir los cuestionados invernaderos.

—Cierto, generan empleos. No los suficientes ni los mejor pagados, pero ayudan en algo.

Eso sí, su impulso en ciertas comunidades es parte del proceso de proletarización de los mayas.

—Ojala se sigan creando fuentes de empleo que no sean dañinas al medio ambiente.

Más que “megaproyectos”, se requiere un plan de desarrollo basado en la identidad maya.

—La pobreza se profundiza a medida que el capital sigue su desarrollo bestial. Si crean trabajos en ese marco, sólo serán para sobrevivir. Nunca para alcanzar mejores y decorosas condiciones de vida.

* Nota y foto publicadas en la sección cultural de El Quintanarroense del 28/03/10

sábado, 20 de marzo de 2010

EN 2010… SEÑALES DEL RENACIMIENTO CULTURAL MAYA



Por Marisol Berlín Villafaña

Los triunfos obtenidos por jóvenes quintanarroenses en el Concurso Latinoamericano de Oratoria “Gran Señorío de Xaltocan 2010” significan buenos augurios para el renacimiento cultural maya. Los hermanos Elizabeth Tatiana e Ismael Briceño Mukul, originarios de Sacalaca, municipio de José María Morelos, como ganadores del primero y segundo lugar trajeron a nuestro estado la medalla de honor “Independencia de México”, que se instituyó para honrar a los hombres y mujeres hablantes de las Lenguas Maternas Americanas. Hay que destacar que ambos son estudiantes de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo.

Esta fue la cuarta ocasión en la que jóvenes mayas quintanarroenses obtienen los primeros lugares de este certamen que inició como un concurso nacional y desde el año 2008 se hizo a nivel latinoamericano. Con este nuevo triunfo de Elizabeth Briceño Mukul son ya tres veces que se obtiene el primer lugar en el concurso latinoamericano pues Hilario Chí Canul de Naranjal Poniente, municipio de Carrillo Puerto, obtuvo el primer lugar en 2008, e Ismaél Briceño fue el campeón latinoamericano en 2009.

En comparación a los dos años anteriores este certamen, desarrollado del 19 al 22 de marzo pasados, no paso tan desapercibido. Y como muchos no lo saben aún les diré que durante el concurso latinoamericano de oratoria Gran señorío de Xaltocan 2009 la medalla “Cuauhtémoc” la obtuvo Ismael, en oratoria en lengua materna y en oratoria en español ganó la medalla “Simón Bolívar” Hilde Alfonso Menéndez Castillo, también estudiante de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo.

Vale un breve recuento para destacar la importancia de este proceso y en ese sentido le diré que además de la experiencia vivida por los hermanos Briceño Mukul, hay otra no menos importante que es la de Ricardo Willevaldo Poot Cahuich, otro joven maya que representará a su comunidad Xhazil Sur, en el concurso estatal de oratoria de nivel secundarias.

Faviola Canché Ay, originaria de Chanchen I del municipio de Tulum; Jaime May Pech de Xpichil, Maritza Yeh Chan de Uh-May y Edber Dzidz Yam de Tuzik son otros jóvenes maya hablantes que participaron en el Concurso de Oratoria en Lenguas indígenas de Xaltócan, después de haber participado en la fase estatal a la que convocó el Instituto para el Desarrollo de la Etnia Maya, en el marco de la celebración del Día Internacional de la Lengua Materna.

En dicha fase estatal realizada el 5 de marzo Ismael, Tatiana y Faviola resaltaron con sus piezas oratorias episodios históricos regionales como la Guerra de Castas, la actividad chiclera, la constitución de los ejidos y la situación actual de los mayas en el marco de la sociedad nacional y con ello se ganaron el derecho a representarnos en el concurso de Xaltocan.

Esta fase consolidó, sin duda, el proceso iniciado hace un lustro por la Academia de la Lengua y Cultura Mayas de Quintana Roo y el entonces Instituto Quintanarroense de la Cultura, pues dichas instancias se encargaron de convocar y organizar el primer concurso estatal de oratoria que ganó en su tiempo Maritza del Carmen Yeh Chan de la comunidad de Uh-May a la postre campeona nacional de oratoria 2006; en 2007, si bien Quintana Roo no tuvo representante en la fase nacional por falta del oportuno apoyo institucional, ello sirvió para que el llamado Colectivo Cultural Interinstitucional, que convocaba al certamen, consolidara sus miras y acumulara fuerzas pues como se sabe, en numerosos foros, la Academia Maya propuso la creación del Instituto de la Lengua y Cultura Mayas que finalmente fructificó con la creación del Instituto para el Desarrollo de la Etnia Maya (IEMQROO). El año siguiente, Hilario Chi Canul de Naranjal poniente y Beatriz Chuc Can de Xpichil acudieron en representación de Quintana Roo al mismo concurso, del cual volvieron a obtener el primer y tercer lugar respectivamente.

En 2009, el Colectivo Cultural Interinstitucional coordinado por el IEMQROO convocó al concurso municipal y luego al estatal, en el cual destacaron representantes de diferentes municipios pues el primer lugar lo obtuvo la joven del naciente municipio de Tulum, Beatriz Poot, en segundo lugar estuvo Ismael Briseño Mukul y en tercer lugar un representante de Lázaro Cárdenas.

Con los triunfos obtenidos recientemente se confirma que el año 2010 podrá servir para consolidar la oratoria maya quintanarroense como un proceso nacional e internacional, Ismael tiene entre sus planes inmediatos crear un espacio para que más jóvenes estudiantes de la UIMQROO y de otros centros de educación puedan prepararse para la oratoria.

Podemos mencionar también que este año se incluyó la oratoria en el plan de estudios de secundaria como una de las habilidades que los adolescentes pueden cultivar para su desarrollo personal. Las celebraciones de nuestra historia patria y latinoamericana son un elemento que se presta para que estudiantes, hombres y mujeres, revisen el pasado, lo decodifiquen y puedan presentar un discurso coherente y visionario.

Al menos de eso fuimos testigos en la comunidad de Dzulá el pasado miércoles 10 de marzo cuando se llevó a cabo el concurso de oratoria en español de la zona 04 de telesecundarias ante estudiantes, invitados especiales y un jurado integrado por el antropólogo Andrés Reyna Martínez, el profesor Noé Chablé y quien esto escribe.

El departamento de telesecundarias zona escolar reunió a diez estudiantes de las comunidades de Xhazil Sur, Kopchen, Chunhuas, Andrés Quintana Roo, Santa María Poniente, Petcacab, Yodzonot Poniente, Yoactún y la escuela anfitriona en Dzulá.

La metodología fue novedosa y permitió verificar las diferentes habilidades que anteceden a una pieza oratoria, para lo que debe conocerse el tema, asumirlo y poder transmitirlo con elocuencia. Los muchachos y muchachas mostraron estilo, dominio y persuasión sobresaliendo la madurez, el pensamiento crítico y el dominio del escenario por parte de Ricardo Poot Cahuich, alumno asesorado por el maestro Lombardo Velázquez, quien en su juventud fuera varias veces campeón de esta disciplina.

Es posible hacer coincidir el proceso iniciado por las instituciones mayas que promueven la oratoria con el de las telesecundarias ya que la gran mayoría de los estudiantes de estas en la región son maya hablantes y además es un derecho lingüístico del pueblo maya fortalecer su idioma en todos los espacios públicos de la Península de Yucatán.