miércoles, 30 de diciembre de 2009

FELIPE CARRILLO PUERTO



Felipe Carrillo Puerto nació el 8 de noviembre de 1874 en Motul, Yucatán. Desde muy joven entendió que la actividad política es fundamentalmente un servicio al pueblo. Fue un experimentado trabajador, campesino, comerciante, obrero e intelectual. Humilde en su trato con la gente, excelente orador en lengua maya supo aprender e inspirar sus acciones justicieras a partir de la cultura maya.

En 1914 el general Emiliano Zapata le dio el grado de coronel de caballería del Ejercito Libertador del Sur, regresó al año siguiente a Yucatán para dar continuidad al pensamiento y lucha del caudillo. Organizó junto con otros líderes obreros y campesinos el Partido Socialista del Sureste. En 1918 y 1921, realizó los congresos obreros de Motul e Izamal. En 1922 el Partido Socialista del Sureste ganó la gubernatura y Carrillo Puerto encabezó el gobierno popular cuyas obras y acciones han trascendido y dejado profunda huella en nuestra historia regional.

Repartió 665, 835 hectáreas entre 34, 796 campesinos mayas. Promulgó además importantes leyes y decretos que permitieron la creación de la Universidad Nacional del Sureste; Reformar al Código Civil en lo relativo al divorcio; Crear la Facultad de Medicina Homeopática y el Museo Arqueológico de Yucatán, entre otras trascendentales acciones.

Murió fusilado por la contrarrevolución junto con varios dirigentes socialistas, entre ellos sus tres hermanos, el 3 de enero de 1924 en Mérida, Yucatán.

Como homenaje a su trayectoria y compromiso con el pueblo maya desde el 1 de agosto de 1934 nuestra ciudad y municipio llevan orgullosamente su nombre.

JOSE MARIA BARRERA

Después de un combate ocurrido cerca de la Bahía de la Ascensión, el 31 de diciembre de 1852 murió en Yokdzonot José María Barrera, mestizo que durante el apogeo de la llamada Guerra de Castas junto con Esteban Pat y Juan Justo Yam fueron de los principales seguidores y lugartenientes de don Jacinto Pat.
Probado defensor de la causa maya, arrojado en las batallas, compartía con Jacinto Pat la idea de que podría llegarse a un acuerdo con el gobierno de Yucatán que pusiera fin a la conflagración iniciada en julio de 1847. De hecho, José María Barrera fue participe en la iniciativa de firmar el Tratado de Tzucacab firmada por Jacinto Pat que luego desconoció Cecilio Chí.

Al pasar el ejército yucateco a la contraofensiva los rebeldes se replegaron a la parte suroriental de la península. Con su liderazgo consolidado entre los mayas rebeldes, José María Barrera guió a sus tropas hasta el sitio en el que se fundó luego Noj Kaj Santa Cruz X-baalam Naj Kampokolche, hoy Felipe Carrillo Puerto. Junto con Manuel Nahuat estableció el culto a la Cruz Parlante, la misma que con sus mensajes logró mantener cohesionados y activos a los combatientes mayas de tal manera que durante medio siglo Santa Cruz fue la capital sagrada del inmenso territorio maya que hoy es el estado de Quintana Roo.

El papel jugado por este personaje fue básico para el establecimiento de Santa Cruz como capital del territorio maya y de las bases para la conducción de un autogobierno maya que duró casi medio siglo.

EPIGRAFIA MAYA ENCONTRADA EN COMALCALCO, TABASCO

Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) estudian el texto epigráfico maya más largo encontrado hasta la fecha en Tabasco. Fue hallado en una urna funeraria descubierta durante las excavaciones del sitio arqueológico de Comalcalco, y se compone de 260 glifos, referentes a 14 años de la vida de un importante sacerdote del siglo VIII d.C.

Ricardo Armijo Torres, director del Proyecto Arqueológico Comalcalco, señaló que la relevancia de las inscripciones radica en ser las primeras que se hallan con relación a la vida de un sacerdote y no de un gobernante y sus consortes, como fue usual en la antigua cultura maya, lo que hace pensar a los expertos que dicho personaje ocupó un alto rango sacerdotal.

Los textos recuperados en 1998, se encuentran escritos en pendientes de concha y espinas de raya, que fueron depositados en una urna funeraria localizada en la entrecalle de la fachada sur de los templos II y IIA de la Plaza Norte del sitio prehispánico, donde el individuo en cuestión fue amortajado y cubierto con abundante cinabrio (pigmento rojo) junto con una ofrenda envuelta en piel de jaguar.

La ofrenda consiste en 90 pendientes, de los cuales destacan 34 piezas que muestran entre cuatro y seis glifos en una de sus caras. Asimismo, el envoltorio contenía 30 espinas de raya, de las cuales 25 presentan series glíficas. Las dimensiones de las espinas varían entre 25 y 13 milímetros. El contenido de la urna es analizado en el laboratorio del Centro INAH Tabasco.

Armijo Torres informó que el resto de la ofrenda consta de siete dijes de serpentina, concha y jadeíta, fragmentos de pirita, 72 cuentas semiesféricas, 52 dientes de tiburón con perforación bicónica, un excéntrico de pedernal, dos núcleos de obsidiana negra; nueve navajas de obsidiana gris y siete punzones de cola de raya.

Los textos reúnen un total de 260 glifos, 80 de los cuales están identificados por la epigrafía maya, detalló el arqueólogo, al referir que las inscripciones que se pueden leer e interpretar en los pendientes y puntas de raya tienen una connotación religiosa, relativa a los rituales anuales efectuados por el yajaw k´ahk´, "señor de fuego", Aj Pakal Tahn.

Los glifos se encuentran en orden descendente, y el primero proporciona la fecha de cuenta larga 9, 17, 0, 0, 7, 7 manik, 0 pop, equivalente a 31 de enero de 771 d.C., fecha que corresponde al inicio de la mayor parte de los textos recuperados en la ofrenda, que detallan 14 años de la vida del sacerdote maya.

Los textos describen eventos rituales de autosacrificio que incluían sangrías y actos de penitencia previos a los equinoccios de primavera, durante los cuales Aj Pakal Tahn fue acompañado por diversas deidades tutelares relacionadas con el dios maya de la lluvia, Chaac.

El arqueólogo Armijo Torres indicó que ya fue posible frenar el deterioro de las piezas que se vieron muy expuestas al detrimento natural del tiempo, y por el contacto con el suelo de la región que tiene una alta acidez.

Cabe señalar que a diferencia de otras urnas funerarias localizadas en Comalcalco, esta tiene como particularidades su tamaño y la mampostería que la rodeaba, compuesta por 260 ladrillos pegados con mortero de cal. Entre otros de los elementos recuperados, en la ofrenda encontrada en la Urna 26, se encuentran espinas de erizo de mar, cinabrio y restos de otros materiales, como piel de jaguar, plumas, papel y dijes que eran usados por sacerdotes mayas para la adivinación y el autosacrificio.

Las espinas de raya o aguijones son obtenidos del animal recientemente pescado. Mientras éstas permanecían en estado coloidal el escriba plasmó la escritura y las imágenes antes de su calcificación.

Entre los sacerdotes mayas de Comalcalco, los aguijones de raya eran utilizados para realizar perforaciones en oídos, lengua, frente, pene y otras partes del cuerpo, que producían desangramientos y mucho dolor, lo que los llevaba a alucinar para entablar contacto con los dioses.

La información epigráfica descrita en los textos de Comalcalco ha permitido saber que en la vecina ciudad de Palenque, Chiapas, también se realizaron ceremonias rituales similares para la inauguración de templos, como el Edificio de las nubes.

jueves, 17 de diciembre de 2009

RELIGIÓN Y ESPIRITUALIDAD MAYA

(Por considerar que puede ser de su interes incluimos el ensayo de este estudiante de la UIMQROO)



Por Ernesto Aj k’in Chable’ Berlín

En esta ocasión reflexionaremos acerca del papel que juega la iglesia maya católica, como parte de la religión cristiana en la región central de Quintana Roo. Haremos referencia a información sacada de varios textos para llegar a una conclusión final discutiendo sobre este tópico y formular nuevas ideas.

Hagamos una muy breve reseña de las variantes de la religión cristiana que existen en la región haciendo énfasis en la iglesia maya y haciendo un análisis comparativo entre ésta y la espiritualidad maya guatemalteca así como el papel que juegan como transmisores de reglas de convivencia social y sus posibilidades de ser detonantes de un cambio en el actual ambiente de crisis mundial.

La religión es una “…forma de vida o creencia basada en una relación esencial de una persona con el universo con uno o varios dioses…” (Enciclopedia encarta, 2005).
En esta misma definición se maneja que la religión se refiere a la salvación, la necesidad del culto que implican la fe y el respeto a un código moral establecido en algún grupo humano. Se puede definir con certeza que habiendo múltiples grupos humanos en consecuencia habrá múltiples religiones, así como encontramos que la religión va acompañada de los códigos morales muy de cerca.

Hablando de esta región, conocida como la “zona maya” que comprende los municipios de Felipe Carrillo Puerto, Tulum, Lázaro Cárdenas y José María Morelos, podemos encontrar una gran variedad de grupos religiosos que son, como en la gran mayoría de Latinoamérica, iglesias que se desprenden de la religión cristiana, religión que llegó a la península de Yucatán con la invasión española a principios del siglo XVI. Los códigos morales, aun en la actualidad, por tanto, son los que dicta la religión cristiana. El cumplimiento de los valores morales de dicha religión varía de iglesia en iglesia y no es posible comprobar en cual de ellas se cumple rigurosamente este código, ni es el caso encontrar en esta ocasión la aclaración a esto.

Una diversidad de iglesias se encuentran diseminadas en la geografía de la región antes enmarcada difundiendo el código moral cristiano y su idea de la salvación desde diversos puntos de vista, la iglesia católica, las iglesias evangélicas, los testigos de Jehová, mormones y toda la gama de interpretaciones de la misma. Entre todas ellas es necesario mencionar el caso especial de la llamada Iglesia maya nacida en 1850 como una consecuencia del fenómeno social en el que se levantó en armas el sector marginado y esclavizado de la población peninsular a mediados del siglo XIX, el pueblo maya. Este hecho marcó un cambio en el paradigma religioso de la región al sacar la religión cristiana de la iglesia de los hombres de razón y llevarla a su santuario en la selva pues la religión unitaria en ese tiempo era la cristiana bajo el amparo de la institución católica.

En su trabajo comparativo acerca de la religión maya frente a la religión cristiana, Juan Alonzo Díaz hace notar en una entrevista a un j-men anónimo del estado de Yucatán que menciona: “…católicos nos proponemos ser, solo que no en la iglesia, sino que en el verdadero dios del cielo, aquí en mi casa y en el monte…” (Alonzo, 1982, p.32 y 33) denotando que entre los mayas contemporáneos definidos como católicos existe un respeto a espacios como la selva dotando de un aspecto naturalista y de preservación de su visión religiosa en la que aún se practican rituales, que son parte esencial de la religión, en los montes, ceremonias como el ch’a chaak, el k’ex, entre otras.

Basándonos en la definición de religión antes mencionada se puede encontrar que está en la parte del respeto a un código moral el respeto a la tierra. No se puede homogeneizar y escribir que la iglesia maya representada por los centros ceremoniales de: Tixcacal Guardia, Chumpon, Tulum, Chancah Veracruz y el santuario de la Santa Cruz en Felipe Carrillo Puerto tiene un código moral de respeto por la tierra, sin embargo, practicantes de este culto siendo en su mayoría campesinos han notado el cambio climático en la forma de huracanes más fuertes, largas sequías que se viven en estos tiempos y que traen consigo descontento social, crisis económica y moral.

Esta iglesia basa su creencia en conceptos católicos, así como en escrituras coloniales elaboradas por escribas en lengua maya con letras latinas que contienen reminiscencias del conocimiento previo a la invasión española. Sus documentos conocidos en la iglesia maya como a’almaj t’aan interpretados también como mandamiento o biblia (Xiu,et al. 1985,p.120), son textos que hacen referencia a los designios de la más alta deidad, así como de profecías que mencionan guerras, catástrofes, todas ellas conocidas como “señales del fin del mundo”.

Con un punto de vista diferente, Rigoberta Menchú Tun prologa el libro “Cosmovisión maya, plenitud de vida” (Cochoy Alva, María, Et al. 2007) planteando la idea de regresar a nuestra madre tierra para encontrar de nuevo el equilibrio con ella y con el corazón de la tierra, corazón del cielo en el inicio de un nuevo tiempo. Para lograr esto menciona el uso de lo que ella llama un código de ética en el que es necesario pedir perdón por los males causados, dar las gracias por los bienes recibidos y pedir lo necesario para poder continuar y de nuevo agradecer a las energías.

Logrando una síntesis de estas dos visiones, la religión per sé (la iglesia maya y la espiritualidad maya guatemalteca incluidas) puede aportar en algo para marcar un cambio en el rumbo que ha tomado la humanidad que, siguiendo en las posiciones seguidas en los últimos siglos como lo fueron el capitalismo, neoliberalismo, búsqueda de bienes materiales a toda costa, que trajeron en consecuencia guerras, crisis, etc., logrará solamente hacer realidad la fabula del orangután mencionada en el libro “Filosofía para inconformes” de Oscar de la Borbolla en la que relata en sentido figurado el fin de la humanidad por una guerra en la que se trata de demostrar el mayor poderío y superioridad, formas de pensamiento que pueden llevar a la guerra final vaticinada en el Chilam Balam de Tuzik, uno de los mencionados libros a’almaj t’aan de la iglesia maya .
F. Carrillo Puerto, Q. Roo 03/12/09

Referencias Bibliográficas
Encarta, biblioteca de consulta
2005 Microsoft .
Alonzo Díaz, Juan
1982 La religión maya (cosmogónica) rente a la religión cristiana (antropocéntrica). J. Alonzo Díaz, ed. Pp. 32-33. México: SEP, INI.
Xiu Cachón, Marcos, et al.
1986 Cuentos leyendas y tradiciones de la zona maya: Dirección General De Servicios Coordinados de Educación Publica en Quintana Roo.
Cochoy Alva, María, et al.
2007 Cosmovisión maya, plenitud de vida: programa de las naciones unidas para el desarrollo.

viernes, 11 de diciembre de 2009

FOMENTANDO EL GUSTO POR LA LECTURA Y EL BUEN CINE



F. Carrillo Puerto, Q. R..- La Secretaria de Cultura realiza los proyectos “Cultivando Lectores” y Cine Club Infantil “A través de la mirada” desde el pasado mes de octubre y concluirán el próximo mes de marzo. Participan niños de entre 9 y 11 años de edad destacando los alumnos de las escuelas primarias Tiburcio May Uh y Orlando Martínez Debeza.

El profr. Juan Francisco Montero Medina, jefe de área de la Casa de la Cultura de Felipe Carrillo Puerto, indicó que en esta segunda etapa del Cine Club Infantil “A través de la mirada” se realizan talleres los martes de cada semana en horario de 4 a 6 de la tarde.

Tiene como objetivos el de continuar promoviendo el gusto por el cine dentro de la población infantil a través de la exhibición de diversos materiales nacionales e internacionales de calidad enfocados a este sector de la población. Igualmente el de formar público para el cine de calidad. Se ofrece a los pequeños una alternativa diferente a la cartelera cinematográfica comercial que se difunde en la televisión abierta y por cable.

Explicó también que el Proyecto “Cultivando Lectores” tiene como objetivo aumentar el interés de los niños por la lectura como actividad placentera, lograr que los niños descubran que leer es un disfrute personal además que a través de la lectura adopten una actitud reflexiva ante las manifestaciones de su entorno social y ambiental.

Estos talleres de fomento a la lectura se hacen los miércoles y viernes de 4 a 6 de la tarde y como el de Cine Club es coordinado por el promotor cultural Carlos Chablé Mendoza.

En los talleres que se realizan en la sala de usos múltiples, con las visitas a bibliotecas y librerías se fomenta la creatividad, la expresión oral y escrita. Las actividades de ambos proyectos se alternan con juegos que apoyan el fomento de la lectura como actividad placentera y que facilitan la reflexión sobre el contenido de las películas.
BOLETIN DE LA CASA DE LA CULTURA